El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 145.462 puntos en agosto de 2026, con una inflación anual de 3.26% frente al mismo mes de 2025, de acuerdo con el INEGI. Aunque el dato general se acerca al objetivo puntual de Banco de México, el índice subyacente —el que excluye precios volátiles y que la autoridad monetaria usa para tomar decisiones— continúa corriendo por encima del índice general, sostenido principalmente por los servicios, lo que mantiene presión sobre gastos cotidianos de los hogares mexicanos.
Qué mide el INPC y por qué importa
El INPC es el indicador oficial para medir la inflación en México y es publicado quincenalmente por el INEGI en su sitio oficial y en el Diario Oficial de la Federación.1 A diferencia de otros índices, el INPC no equivale al costo de vida: mientras el primero mide los bienes y servicios que consumen los hogares, el segundo mide los cambios en el gasto necesario para mantener un nivel de vida determinado.
El indicador se construye a partir de una canasta de 299 productos genéricos, cuya selección original derivó del Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento Económico firmado a finales de 1988.1 Existe además la Canasta de Consumo Mínimo, un conjunto de 170 bienes y servicios que dan seguimiento a las canastas alimentarias y no alimentarias definidas por el CONEVAL, en coordinación con el INEGI.2
Lo que hay que saber
- Nivel del INPC
145.462 puntos en agosto de 2026, según el INEGI.
- Inflación anual
3.26% en agosto de 2026 frente al mismo mes de 2025.
- Acumulada del año
1.69% de diciembre de 2025 a agosto de 2026.
- Subyacente vs. general
El índice subyacente crece por encima del general, presionado por los servicios.

El dato mensual: qué pasó en agosto
En la primera quincena de agosto de 2026, los índices subyacente y no subyacente registraron aumentos anuales de 3.93% y 0.96%, respectivamente, frente a variaciones de 4.21% y 1.10% en la misma quincena del año anterior, según el boletín del INEGI.3 Esta brecha entre ambos componentes se ha mantenido durante buena parte del año: en julio, el subyacente creció 3.95% anual mientras el no subyacente apenas avanzó 0.29 por ciento.4
El comportamiento reciente contrasta con el arranque de 2026. En marzo, el índice subyacente aumentó 4.45% anual y el no subyacente 5.05 por ciento.5 Para abril, ambos componentes crecieron 4.26% y 5.08%, respectivamente.6 La moderación observada entre julio y agosto refleja principalmente la caída en la inflación no subyacente —energéticos y agropecuarios—, mientras que los servicios mantienen al subyacente por encima del 3.9% anual de forma persistente.
Acumulado vs. anual: la cifra que se presta a confusión
Uno de los errores más comunes al leer el INPC es confundir la variación acumulada del año con la inflación anual. En 2026 el INPC acumula una inflación del 1.69% hasta agosto, el último mes publicado, pero esa cifra corresponde al avance desde diciembre de 2025 y no a la inflación anual, que fue de 3.26% al comparar agosto de 2026 contra agosto de 2025.7 Como advierte el sitio especializado Calcu.mx, son dos cifras distintas y ambas son correctas, pero mezclarlas al citar un año en curso es un error recurrente.
La inflación anual del cierre de 2026 solo podrá calcularse cuando el INEGI publique el índice de diciembre, porque el año se mide de diciembre a diciembre.7
Son dos cifras distintas y las dos son correctas; confundirlas es el error más común al citar un año en curso.
Calcu.mx
Qué cambió en las reglas fiscales de 2026
Más allá de la inflación, el INPC tiene efectos directos en cálculos fiscales que afectan a contribuyentes y empresas: actualización de créditos fiscales, recargos por mora y ajustes en tarifas del ISR, entre otros usos.1 En este terreno, 2026 trajo un cambio relevante: es el primer año en ocho con una modificación en la tasa de recargos, luego de que la Ley de Ingresos de la Federación para 2026 subiera la tasa de prórroga de 0.98% a 1.38% mensual, además de mover el precepto correspondiente del artículo 8 al artículo 11.7
Con ese ajuste, la tasa de recargos por prórroga vigente en el ejercicio fue de 1.38% mensual y la de mora, de 2.07 por ciento.7 Para las PyME y personas físicas con adeudos fiscales, esto significa un costo más alto por diferir pagos al SAT frente a lo que regía en años anteriores.

Qué significa para hogares y empresas
La lectura de doble cuenta del dato es clara: una inflación general de 3.26% anual suena cercana al objetivo de Banxico de 3%, pero el desglose muestra que los hogares que gastan proporcionalmente más en servicios —telefonía móvil, mantenimiento de automóvil, consultas médicas, loncherías y restaurantes, entre otros rubros que integra el INPC— enfrentan presiones de precios más altas que el promedio general.8
Para las empresas, el nivel del INPC de agosto (145.462) es también la referencia que se usa para actualizar rentas, contratos indexados a inflación y créditos denominados en UDIS o sujetos a cláusulas de ajuste por inflación.1 Mientras el índice no subyacente se mantiene contenido por menores presiones en energéticos y agropecuarios, la persistencia del subyacente por encima del 3.9% anual sugiere que el margen para que Banxico continúe recortando su tasa de referencia sin reavivar presiones de precios sigue siendo limitado.














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