En México, las mujeres ganan en promedio 24% menos que los hombres por su trabajo, y ni siquiera contar con estudios de posgrado logra cerrar esa diferencia, de acuerdo con un análisis del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY). El dato no es una fotografía aislada: forma parte de una tendencia que otras mediciones —como la del propio CEEY con series distintas, el IMCO o la consultora Buk— ubican en rangos de entre 15% y casi 24%, dependiendo de la metodología, pero que coinciden en un mismo diagnóstico: la brecha se mueve poco de un año a otro y golpea de forma desigual según escolaridad, sector y responsabilidades de cuidado.
Qué encontró el CEEY
El Observatorio Social del CEEY comparó el segundo trimestre de 2025 con el mismo periodo de 2026 y encontró que la brecha salarial promedio entre hombres y mujeres se ubica en 24%1. Por nivel educativo, el hallazgo más llamativo es que entre las personas con posgrado la brecha pasó de 18% a 23% en solo un año, mientras que entre quienes tienen licenciatura se redujo de 23% a 19%.
La desigualdad más profunda se registra entre las personas sin estudios, donde la diferencia de ingresos llega a 37%, una cifra que no se movió entre 2025 y 20261. El CEEY documentó también que el promedio de horas semanales remuneradas no cambió: las mujeres trabajan 37 horas pagadas a la semana frente a 44 horas de los hombres.
Lo que hay que saber
- Brecha promedio
Las mujeres ganan 24% menos que los hombres en México, según el CEEY.
- Posgrado
La brecha entre personas con posgrado subió de 18% (2025) a 23% (2026).
- Sin estudios
Es el grupo con mayor desigualdad salarial, con 37%, sin cambios en un año.
- Horas trabajadas
Las mujeres laboran 37 horas remuneradas semanales frente a 44 de los hombres.

Por qué persiste incluso con más estudios
El CEEY explicó que la brecha salarial por razón de género es uno de los principales obstáculos para las oportunidades de desarrollo e inclusión, y que un mayor nivel educativo no basta para revertirla1. Un análisis previo de la misma organización, difundido en marzo de este año, había encontrado que los hombres perciben 25% más ingresos que las mujeres en el promedio nacional, y que esa diferencia se dispara hasta 45% entre quienes tienen menor escolaridad2.
La organización identificó que 76% de las personas cuidadoras en México son mujeres, lo que implica que gran parte del trabajo de cuidados recae sobre ellas sin remuneración, lo que a su vez limita las horas que pueden destinar al empleo formal2.
Las responsabilidades de cuidados, así como las desigualdades de género en el mercado laboral, son factores que limitan las oportunidades laborales de las mujeres y su acceso a empleos mejor remunerados
Observatorio Social del CEEY
Otras mediciones, otros números
La cifra de 24% no es la única referencia en circulación y conviene distinguir metodologías. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, con una serie distinta, ubicó la brecha no ajustada en 19.9% en 2025, frente a 22.3% en 20193. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), por su parte, ha estimado la brecha en 14% en 2022, es decir, que por cada 100 pesos que recibe un hombre, una mujer recibe 86 pesos4.
Un estudio de la consultora Buk, difundido en marzo de 2026, calculó la brecha promedio en 16.6%, lo que colocó a México como el segundo país de América Latina con mayor desigualdad salarial de género, solo superado por Chile con 17%5. Esa misma medición encontró que 73% de los hombres considera que la brecha salarial no existe en su lugar de trabajo, pese a la evidencia.
- CEEY (2026): 24% de brecha promedio general.
- ENOE/INEGI (2025): 19.9% de brecha no ajustada.
- IMCO (2022): 14% de brecha de ingresos.
- Buk (2026): 16.6% de brecha promedio, segunda más alta de América Latina.

Qué sigue
Para reducir la brecha, el CEEY propuso reforzar acciones que permitan conciliar el trabajo remunerado con las labores de cuidado y del hogar, además de consolidar mecanismos directos para erradicar la disparidad de ingresos1. En el plano legal, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum promulgó reformas al Artículo 86 de la Ley Federal del Trabajo para prohibir esta brecha salarial, y estableció por primera vez en la Constitución una definición formal del concepto6.
El reto de fondo, según distintos análisis, no es solo normativo: mientras la brecha salarial promedio se mueve apenas fracciones de punto porcentual año con año —de 23.9% a 23.7% entre 2025 y 2026, según otra medición del propio CEEY—, el Foro Económico Mundial calcula que México podría tardar 31 años en cerrar su brecha de género restante si mantiene el ritmo actual de avance7.













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