México tiene, según la banca, más liquidez que nunca disponible para prestar a pequeñas y medianas empresas. Pero las propias PyMEs están pisando el freno: informalidad, desorden financiero y una brecha entre tasas de referencia y tasas reales están conteniendo la colocación de crédito, incluso con garantías públicas de por medio y una meta bancaria de decenas de miles de millones de pesos para 2026.
Liquidez sobra, demanda no arranca
El diagnóstico más reciente viene de la banca comercial. Marcos Abal, director ejecutivo de PyMEs de Santander México, sostiene que el mercado de crédito no se ha detenido y que los ritmos de colocación son similares a los de 2025, pero reconoce que la barrera aparece antes de que una empresa siquiera llegue a la ventanilla del banco.1
Santander fijó para 2026 la meta de colocar 36,000 millones de pesos adicionales en crédito PyME, sumar 40,000 clientes nuevos y otorgar 16,000 créditos, con una cartera que venía creciendo alrededor de 6% anual.1 El banco también reporta haber crecido 40% por encima del mercado en financiamiento a este segmento.3
El respaldo público detrás de esa ambición es el Plan México: desde la firma del acuerdo para impulsar el financiamiento se incorporaron más de 25,000 nuevas MiPyMEs, que recibieron más de 47,000 millones de pesos en crédito, según la asociación bancaria.1

El freno no está en la oferta
El propio reporte de Expansión es explícito: menor inversión, informalidad y desorden financiero frenan una mayor colocación de financiamiento entre las PyMEs, más allá de que haya oferta y liquidez disponible en el sector financiero.1
Ese diagnóstico contrasta con la lectura de cámaras empresariales y consultoras, que apuntan al otro lado de la mesa: el costo del dinero. Según el Monitoreo de Percepciones Empresariales de la firma Vestiga Consultores, el 89% de las pequeñas empresas en México considera que las condiciones de acceso al crédito bancario son muy difíciles, y 67% de las medianas no espera que esto mejore en el corto plazo.4
Hay una necesidad urgente de que el ecosistema financiero se transforme, porque la PyMe no puede competir con las tasas actuales. Los márgenes no dan para pagar tasas altas y sostener las empresas.
Especialista financiero citado por AM sobre acceso a crédito PyME
Quién presta y a qué costo
El acceso desigual al crédito tiene una raíz estructural: en México existen alrededor de 10,000 empresas grandes, que incluso pueden financiarse en el extranjero a tasas más bajas, frente a 15 millones de pequeñas y medianas empresas sin esa alternativa.4
Parte del financiamiento del Plan México se canaliza con garantías de Nafin, que cubren cerca del 70% del riesgo del crédito y permiten a la banca prestar a empresas con menor historial financiero.2 Aun con ese respaldo, los créditos de Nafin se tramitan a través de la banca comercial —no de forma directa— y suelen exigir garantías que limitan el acceso a mejores tasas.4
Como referencia de costo, el producto Crédito PyME Joven de Nafin, con montos entre 300,000 y 2.5 millones de pesos sin garantía hipotecaria, reportaba en abril de 2026 una tasa referencial de 14.75% anual.5 Esto ocurre incluso después de que Banxico recortara su tasa de referencia de 7 a 6.75% a inicios de abril, un ajuste que hasta ahora no se ha traducido en una baja proporcional en el costo del crédito que reciben las PyMEs.4
Lo que hay que saber
- Meta bancaria 2026
Santander busca colocar 36,000 millones de pesos adicionales en crédito PyME y sumar 40,000 clientes.
- Plan México
Más de 25,000 nuevas MiPyMEs recibieron 47,000 millones de pesos en crédito desde el acuerdo de financiamiento.
- Percepción empresarial
89% de las pequeñas empresas considera muy difícil el acceso al crédito bancario, según Vestiga Consultores.
- Peso económico
Las PyMEs generan más del 70% del empleo formal y más del 50% del PIB, según cifras citadas por Coparmex y Santander.
El otro escenario: ferias y capacitación
Mientras el crédito avanza a cuentagotas, el ecosistema de apoyo a PyMEs se mueve en otro frente: la capacitación y la vinculación comercial. La Expo PyME 2026, organizada por CAINTRA en CINTERMEX, Monterrey, del 8 al 10 de septiembre, reunió a más de 16,500 visitantes y 165 stands, con más de 100 grandes empresas ofreciendo 1,800 requerimientos de compra y más de 5,600 reuniones de negocio efectivas.7
El evento, calificado como el más grande en sus 26 años de historia, tuvo una expectativa de derrama económica de 14,500 millones de pesos, según Jesús Francisco López, director de Relaciones Institucionales de Caintra.8 Ahí, líderes como José Antonio Fernández Carbajal (FEMSA), Daniel Servitje (Grupo Bimbo) y Enrique Zambrano Benítez (PROEZA) llamaron a las PyMEs a acelerar la adopción de inteligencia artificial en sus operaciones.9

Qué significa para una PyME
La doble cuenta es clara: hay más dinero disponible y más garantías públicas que antes, pero también persisten los mismos obstáculos de siempre —informalidad, falta de historial crediticio y costos financieros elevados— que impiden que ese dinero llegue a la mayoría de los 5.4 millones de unidades económicas del país, de las cuales apenas 4.3% corresponde a PyMEs formales según el censo económico del INEGI 2024.6
Para una empresa que factura menos de lo requerido para calificar a crédito bancario tradicional, la alternativa sigue siendo ordenar sus finanzas, formalizar su historial fiscal y comparar entre programas de banca de desarrollo —Nafin, Bancomext, FIRA— antes de asumir una tasa de doble dígito que, en un negocio con márgenes ajustados, puede volver inviable el propio crecimiento que el crédito debería financiar.
- Nafin: hasta 20 millones de pesos a siete años, tramitados vía banca comercial.
- Bancomext: líneas de hasta 30 millones de pesos o su equivalente en dólares, a 15 años.
- Crédito PyME Joven (Nafin): de 300,000 a 2.5 millones de pesos sin garantía hipotecaria, tasa referencial de 14.75% en abril de 2026.
- FIRA: hasta 4 millones de pesos por proyecto para el sector agropecuario.















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