El bolsillo mexicano manda una señal confusa este 2026: el consumo privado sigue creciendo si se compara contra el año pasado, pero mes con mes se está frenando, y las familias, según la encuesta conjunta de INEGI y Banxico, esperan que los precios se pongan peor, no mejor, antes de que termine el año.
Lo que dicen los números
El Indicador Mensual del Consumo Privado (IMCP) de INEGI mostró una caída del 1.6% mensual en enero de 2026, un frenazo que golpeó sobre todo a los bienes importados, cuyo consumo bajó 6.8% en un solo mes, mientras que los productos nacionales retrocedieron 0.7%.1
Es la clásica doble cuenta: en la comparación anual el gasto de las familias sigue en verde, pero el dato mes contra mes —el que mejor capta el humor inmediato del consumidor— viene en rojo. Eso importa porque una caída mensual repetida durante varios meses sí puede convertirse en una tendencia, aunque un solo dato no lo sea.

El miedo no es gratis
La Encuesta Nacional sobre la Confianza del Consumidor (ENCO), que levantan juntos INEGI y Banxico, midió el pesimismo de las familias sobre los precios de los próximos 12 meses en apenas 15.3 puntos hacia mayo de 2026, un avance mínimo de 0.1 puntos frente a abril pero una caída de 2.7 puntos frente a mayo de 2025.2 En esta escala, entre más bajo el número, más pesimista está la gente: las familias creen que la inflación va a apretar más, no menos, hacia el cierre del año.
Ese pesimismo tiene nombre y apellido en la despensa: durante los primeros cinco meses de 2026 la papa registró un incremento de 56.6% en la primera quincena de mayo frente al mismo periodo del año anterior, el alza más severa para ese lapso en varios años.2 Es el tipo de golpe que no se ve en el promedio nacional de inflación pero que sí se siente cada semana en el mercado o el súper.
Tanto la percepción de la situación del hogar como la de situación económica del país acumulan varios meses de caídas anuales, lo que sugiere un deterioro en la confianza y la percepción de riesgos a futuro.
Gabriela Siller, analista económica
Por qué el consumidor se cuida más
Detrás de la cautela hay una combinación de factores que se retroalimentan: en la primera mitad de abril de 2026 la inflación anual llegó a 4.53%, con lo que hiló cuatro quincenas por arriba del rango objetivo de Banxico, de entre 2% y 4%.3 A eso se suma la caída del poder adquisitivo de las remesas y resultados débiles en el mercado laboral, lo que, según análisis económicos, alimenta un círculo donde el gasto de las familias baja, las empresas ganan menos, no contratan ni invierten, y el crecimiento se queda estancado.
El informe Consumer Outlook: Guide to 2026 de NielsenIQ (NIQ) —un estudio de una firma privada de investigación de mercado, conviene aclarar— encontró que el 21% de los consumidores mexicanos dice haber perdido su empleo por factores económicos o geopolíticos de los últimos tres años, y que la confianza del consumidor pesa más que nunca al elegir una marca: en México ese factor importa al 98% de la gente, por encima del promedio global de 95%.4
Lo que hay que saber
- Consumo mensual
Cayó 1.6% en enero de 2026 frente a diciembre, con los importados como los más golpeados (-6.8%).
- Expectativa de inflación
El indicador ENCO sobre precios a 12 meses cayó a 15.3 puntos hacia mayo, señal de mayor pesimismo.
- Inflación general
Llegó a 4.53% anual en la primera quincena de abril, por encima del rango meta de Banxico (2%-4%).
- Canasta básica
Su costo semanal ronda entre 800 y mil pesos, con la papa entre los productos con mayor alza reciente.

Quién gana y quién absorbe el golpe
No todos sienten el mismo aprieto. Los hogares que dependen más de la canasta básica —papa, alimentos procesados, transporte— resienten primero cualquier alza, porque ese gasto no se puede posponer. Las empresas de consumo masivo, en cambio, ven un consumidor que compara marcas, busca presentaciones más rendidoras y prioriza transparencia antes que lealtad, lo que obliga a las compañías a competir más por precio y menos por publicidad.2
Hay un paréntesis que puede mover la aguja en la segunda mitad del año: el Mundial 2026, que según NielsenIQ podría detonar una recuperación en categorías ligadas a reuniones sociales y entretenimiento en casa, con un incremento promedio de 13% en volumen de ventas durante las semanas de partidos, según antecedentes de torneos anteriores.5 Pero el propio estudio advierte que el gasto en alimentos, salud y pago de deudas sigue compitiendo directamente por el mismo presupuesto familiar.
- Hogares de menores ingresos: más expuestos a alzas en canasta básica como la papa.
- Empresas de consumo masivo: enfrentan un comprador más comparador y menos leal a la marca.
- Comercio y entretenimiento: podrían beneficiarse temporalmente del Mundial 2026.
- Familias con deudas: compiten por el mismo presupuesto entre pago de deudas, salud y alimentos.














Comentarios