Banxico recortó su tasa de referencia de 7% a 6.75%, pero para las más de 15 millones de pequeñas y medianas empresas que operan en México ese respiro llega tarde y llega poco: el 89% de las pequeñas empresas sigue considerando muy difícil el acceso a crédito bancario, según el Monitoreo de Percepciones Empresariales de Vestiga Consultores.2
La brecha entre la tasa de referencia y el crédito real
El recorte de Banxico debería, en teoría, abaratar el financiamiento. Pero empresarios y cámaras industriales consultados en distintas plazas del país describen un problema más profundo: el dinero barato de la tasa de referencia no se traduce en préstamos accesibles para el negocio promedio.
Juan Antonio Guzmán Acosta, presidente del Consejo Nacional de Empresas Consultoras (Cnemco) León, explicó que Nacional Financiera (Nafin) no es, de momento, una opción de crédito real para la microempresa, porque al operar como banca de segundo piso canaliza sus recursos a través de bancos comerciales que exigen garantías que muchos negocios pequeños no pueden ofrecer.2
Guzmán Acosta detalló que en México existen alrededor de 10 mil empresas grandes, que sostienen el 50% del PIB y pueden financiarse incluso en el extranjero con tasas más bajas, frente a 15 millones de pequeñas y medianas empresas sin acceso a esas condiciones.2
Los márgenes no dan para pagar tasas altas y sostener las empresas.
Juan Antonio Guzmán Acosta, presidente de Cnemco León

Lo que dicen los números
Michel Sojo Quiroz, presidente de Coparmex Zona Metropolitana León, subraya el peso estructural del problema: las MiPyMEs representan el 90% de los negocios en México y concentran el 70% del empleo formal.2 Es decir, la mayor parte del tejido productivo del país opera con un acceso al crédito que sus propios directivos califican de insuficiente.
Lo que hay que saber
- Tasa de Banxico
La Junta de Gobierno recortó la tasa de referencia de 7% a 6.75%.
- Percepción empresarial
El 89% de las pequeñas empresas considera muy difícil el acceso a crédito bancario, según Vestiga Consultores.
- Expectativa a futuro
El 67% de las empresas medianas no espera que la situación mejore en los próximos meses.
- Concentración del PIB
Las 10 mil empresas grandes del país sostienen el 50% del PIB, frente a 15 millones de PyMEs con menor acceso a financiamiento.
Los programas oficiales: Nafin, Bancomext y las garantías del Plan México
En paralelo a este diagnóstico crítico, el gobierno federal y la banca de desarrollo empujan una oferta ampliada de crédito bajo el paraguas del Plan México. Nafin ofrece líneas de hasta 20 millones de pesos a plazos de siete años para empresas con operación estable, mientras Bancomext extiende financiamiento de hasta 30 millones de pesos o su equivalente en dólares, con plazo máximo de 15 años, dirigido principalmente a empresas exportadoras o que sustituyen importaciones.
Para negocios que buscan su primer crédito formal, existe además el programa Mi Primer Crédito, con montos de hasta 5 millones de pesos.3 El mecanismo central del Plan México son las garantías de Nafin, que cubren cerca del 70% del riesgo del crédito que asumen los bancos, buscando así reducir la percepción de riesgo que hoy frena el financiamiento a empresas sin historial.1
Santander, por su parte, anunció que planea colocar alrededor de 36,000 millones de pesos en crédito pyme durante 2026, lo que implicaría unos 16,000 nuevos préstamos y un crecimiento de originación superior al 20% anual.1 Parte de ese financiamiento se canalizará precisamente a través de los esquemas de garantía del Plan México.
- Mi Primer Crédito (Nafin): hasta 5 millones de pesos para empresas sin historial crediticio
- Nafin: hasta 20 millones de pesos a siete años para empresas con operación estable
- Bancomext: hasta 30 millones de pesos o su equivalente en dólares, a 15 años, para exportadoras

El obstáculo de fondo: no hay historial que mostrar
El diagnóstico compartido por analistas del sector financiero es que el principal freno no es la tasa en sí, sino la falta de historial crediticio: miles de negocios en México nunca han tenido un préstamo bancario formal y por eso no logran cruzar la puerta de entrada al sistema.1 Las garantías de Nafin buscan atacar justo ese punto, cubriendo una parte relevante del riesgo para que la banca comercial se anime a prestar a empresas recién formalizadas.
El resultado, sin embargo, es un sistema de dos velocidades: mientras los bancos y el gobierno anuncian metas de colocación multimillonarias, la experiencia diaria de miles de pequeños empresarios sigue marcada por el rechazo o por condiciones que consideran insostenibles para sus márgenes.















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