Este artículo fue generado con asistencia de inteligencia artificial.

Salario mínimo, en máximos históricos: la productividad cayó 2.8% mientras el empleo formal pierde tracción

Salario mínimo, en máximos históricos: la productividad cayó 2.8% mientras el empleo formal pierde tracción

Entre 2019 y 2025 el salario mínimo se disparó en términos reales, pero la productividad laboral retrocedió y la creación de empleo formal se desaceleró, según datos del INEGI e IMSS.

Ilustración generada con IA

Redacción Doble Cuenta

Publicado:

El salario mínimo mexicano acumula uno de los mayores incrementos reales de su historia reciente, pero ese avance convive con una productividad laboral que, según datos del INEGI, cayó 2.8% entre 2019 y 2025, y con un mercado de trabajo formal que crece a un ritmo notablemente menor que antes de la pandemia. La pregunta que hoy ocupa a economistas y organismos como la OCDE es si esa brecha entre salarios y productividad puede seguir ampliándose sin costos para el empleo formal, especialmente en pequeñas empresas y regiones industriales del país.

Qué cambió desde 2019

A partir de 2019 el gobierno mexicano abandonó la lógica que dominó la política salarial durante décadas: la idea de que subir el salario mínimo por encima de la inflación desataría una espiral de precios o destruiría empleos formales. Bajo ese nuevo paradigma, el salario mínimo se convirtió en uno de los ejes de la política laboral del sexenio anterior y del actual, con dos zonas de referencia: la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN) y el resto del país.1

El resultado en cifras es contundente. Según la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI), en 2018 el salario mínimo nacional era de 88.36 pesos diarios; a partir de enero de 2026 es de 440.87 pesos en la ZLFN y 315.04 pesos en el resto del país, es decir, incrementos nominales de 398.9% y 256.5%, respectivamente.2 Descontando la inflación acumulada de 46.94% entre enero de 2018 y julio de 2026, el poder adquisitivo del salario mínimo aumentó 239.6% en la frontera norte y 142.6% en el resto del territorio.

La productividad no acompañó el ritmo salarial

El problema, señalan los análisis basados en cifras oficiales, es que la productividad laboral no avanzó al mismo paso. De acuerdo con datos del INEGI y cálculos propios citados en la columna, entre 2019 y 2025 la productividad laboral —medida como producción por trabajador ocupado— cayó 2.8%, y el diagnóstico no mejora al medirla por hora trabajada.1 En perspectiva internacional, la brecha es aún más marcada: mientras en Estados Unidos la productividad por hora trabajada creció 18% entre el primer trimestre de 2018 y el de 2026, en México retrocedió 4.5% en el mismo periodo.3

El propio INEGI advirtió sobre este riesgo en su documento metodológico sobre productividad laboral y costo unitario de la mano de obra, serie 2018.1

Si los aumentos del costo unitario de la mano de obra se mantienen por un largo periodo, puede estar en peligro la generación de nuevos empleos e incluso la vigencia de los empleos existentes.

INEGI, Índices de Productividad Laboral y del Costo Unitario de la Mano de Obra
Salario mínimo, en máximos históricos: la productividad cayó 2.8% mientras el empleo formal pierde tracción
Ilustración generada con IA

El empleo formal, con menos tracción

Con base en el número de trabajadores asegurados en el IMSS, la tasa media anual de crecimiento del empleo formal entre 2019 y 2025 fue de 1.61%, muy por debajo del ritmo observado entre 2000 y 2018.1 La desaceleración se ha agudizado en 2026: los datos del IMSS de mayo mostraron una caída de 29,922 trabajadores asegurados respecto a abril, con un saldo neto anual de solo 346,637 plazas, el segundo peor resultado en una comparación mayo a mayo desde 2010, sin contar el desplome de 2020 por la pandemia.3

La organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) puso el foco en un umbral específico: la relación entre el salario mínimo y el salario mediano en México ya superó el 60%, un nivel que la evidencia internacional asocia con riesgos para el empleo formal, la productividad y el acceso al mercado laboral de jóvenes y trabajadores de baja calificación.4

Es fundamental evaluar la evolución de la productividad y analizar cómo incrementos adicionales podrían afectar el acceso al empleo formal.

Alberto González Pandiella, jefe de la Sección México del Departamento de Economía de la OCDE

Informalidad al alza

El deterioro relativo del empleo formal ha coincidido con un repunte de la informalidad, que según cifras citadas por economistas ya representa el 55% de los ocupados en el país.5 Un reporte de Expansión, con datos de finales de noviembre de 2025, señaló que todo el crecimiento del empleo en ese año provino del sector informal, mientras el empleo formal acumulaba cuatro meses consecutivos de caídas anuales, un patrón que históricamente se asocia con episodios recesivos.4

Para Gerardo Esquivel, exsubgobernador del Banco de México, el objetivo social de la política salarial ya se cumplió, pero los incrementos comienzan a tocar límites que, de no atenderse, pueden repercutir en la creación de empleos formales, la inflación o las utilidades empresariales.5

Cuando el costo laboral obligatorio crece más rápido que la productividad marginal, los negocios enfrentan presiones en su estructura de costos que pueden traducirse en una menor capacidad para sostener esquemas laborales plenamente formales.

Gerardo Esquivel, exsubgobernador de Banco de México
Salario mínimo, en máximos históricos: la productividad cayó 2.8% mientras el empleo formal pierde tracción (imagen adicional)
Foto: Roberto Carlos Román Don / Unsplash

El otro lado: ganancia de poder de compra

La política salarial también tiene un saldo positivo verificable. Según Infobae, con datos oficiales, el salario mínimo general presentó un avance real anual de 8% hasta marzo de 2026, lo que permitió que su poder adquisitivo regresara a niveles de finales de 1981, después de más de cuatro décadas de rezago.6 El director del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED) de la UNAM, Enrique Provencio Durazo, documentó que el arranque de 2026 dejó desafíos claros: el número de puestos formales afiliados a la seguridad social creció solo 1.1% en el primer trimestre, por debajo de las tendencias tradicionales para esa época del año.

Esa desaceleración no fue pareja en el territorio: en el sur del país —Guerrero, Campeche, Chiapas y Quintana Roo— la generación de empleos formales se redujo, al igual que en entidades industriales del norte como Coahuila, Chihuahua, Tamaulipas y San Luis Potosí.6

  • Salario mínimo ZLFN 2026: 440.87 pesos diarios (256.5% más que en 2018)
  • Salario mínimo resto del país 2026: 315.04 pesos diarios
  • Productividad laboral 2019-2025: -2.8% (INEGI)
  • Crecimiento medio anual del empleo formal 2019-2025: 1.61% (IMSS)
  • Informalidad laboral: cerca de 55% de los ocupados

La versión oficial

El gobierno federal, a través de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, defiende que el ajuste de enero de 2026 no dañó el empleo formal. Un análisis conjunto de la Dirección Técnica de la CONASAMI y el Servicio Nacional del Empleo, con datos del IMSS, estimó que 6.4 millones de personas trabajadoras se beneficiaron directamente del aumento salarial al tener en noviembre de 2025 ingresos inferiores a los nuevos mínimos y mantenerse con el mismo empleador en enero de 2026.7 Del total de trabajadores que ganaban menos del nuevo mínimo, el 82.5% permaneció en el mismo empleo tras el incremento, según ese estudio.

Lo que hay que saber

  • Magnitud del ajuste

    El salario mínimo pasó de 88.36 pesos diarios en 2018 a 440.87 pesos en la frontera norte y 315.04 pesos en el resto del país en 2026.

  • Productividad estancada

    El INEGI reporta una caída de 2.8% en la productividad laboral por trabajador entre 2019 y 2025.

  • Empleo formal más lento

    El IMSS registró en mayo de 2026 el segundo peor resultado interanual desde 2010, excluyendo la pandemia.

  • Umbral de la OCDE

    La relación salario mínimo-mediano en México superó el 60%, nivel que el organismo asocia con riesgos para el empleo formal y los jóvenes.

  • Postura oficial

    CONASAMI y STPS sostienen que el aumento de 2026 no afectó la estabilidad del empleo formal, según su propio análisis con datos del IMSS.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto ha subido el salario mínimo en México desde 2018?

Pasó de 88.36 pesos diarios en 2018 a 440.87 pesos en la Zona Libre de la Frontera Norte y 315.04 pesos en el resto del país en 2026, lo que equivale a incrementos nominales de 398.9% y 256.5%, respectivamente, según cifras de la CONASAMI.

¿Qué pasó con la productividad laboral en ese mismo periodo?

De acuerdo con el INEGI, la productividad laboral medida como producción por trabajador ocupado cayó 2.8% entre 2019 y 2025, y el panorama no mejora si se mide por hora trabajada.

¿El aumento al salario mínimo ha afectado al empleo formal?

Los datos muestran una desaceleración: el empleo formal creció a una tasa media anual de 1.61% entre 2019 y 2025, muy por debajo del periodo 2000-2018, y en mayo de 2026 el IMSS registró el segundo peor resultado interanual desde 2010 (excluyendo la pandemia). El gobierno, sin embargo, sostiene que el ajuste de enero de 2026 no dañó la estabilidad del empleo formal, con base en un estudio propio de la CONASAMI.

¿Qué advirtió la OCDE sobre el salario mínimo mexicano?

El organismo señaló que México superó el umbral del 60% en la relación entre el salario mínimo y el salario mediano, un nivel que la evidencia internacional asocia con riesgos para el empleo formal, la productividad y el acceso al mercado laboral de jóvenes y trabajadores poco calificados.

Fuentes

  1. El Tiempo Monclova
  2. El Mañana
  3. Yahoo Noticias
  4. Expansión
  5. Expansión
  6. Infobae
  7. Secretaría del Trabajo y Previsión Social (gob.mx)

Comentarios

Deja un comentario

No te pierdasLas últimas noticias