Si sientes que el dinero no te alcanza igual que antes, no es solo percepción: el Indicador Mensual del Consumo Privado del INEGI registró una caída de 1.6% en enero frente a diciembre, y encuestas recientes de NielsenIQ (NIQ) muestran que la mayoría de las familias mexicanas ya reorganizó su gasto para proteger lo esencial —comida, salud y pago de deudas— frente a la incertidumbre económica.12
Qué dice el dato oficial
El INEGI reportó que el consumo privado de bienes y servicios cayó 1.6% en enero de 2026 respecto a diciembre, de acuerdo con el Indicador Mensual del Consumo Privado (IMCP), que se ubicó en un índice de 112.1.1
La caída no fue pareja: los productos importados fueron los más golpeados, con una baja de 6.8% en un solo mes, mientras que el consumo de bienes nacionales retrocedió apenas 0.7%.1 Es como cuando en la casa dejas de comprar la marca de importación y te vas por la nacional para estirar el gasto: se sigue consumiendo, pero se cambia qué y dónde se compra.
A pesar del bache mensual, el consumo siguió creciendo si se compara contra el mismo mes del año anterior, lo que confirma que el problema no es una caída generalizada, sino una desaceleración dentro de una tendencia todavía positiva.1

El miedo detrás de las cifras
Detrás del número frío hay una explicación de comportamiento: el informe Consumer Outlook: Guide to 2026 de NielsenIQ (NIQ) identifica el incremento de precios y la incertidumbre económica como las principales inquietudes de los consumidores mexicanos para los próximos meses.2
Entre las preocupaciones que más pesan destacan los conflictos globales, la seguridad laboral y el temor a no contar con los recursos suficientes para cubrir las necesidades básicas del hogar.2 El dato más duro: 21% de los consumidores en México dijo que factores económicos o geopolíticos de los últimos tres años los llevaron a perder su empleo.
Tanto la percepción de la situación del hogar como la de situación económica del país acumulan varios meses de caídas anuales, lo que sugiere un deterioro en la confianza y la percepción de riesgos a futuro.
Janneth Quiroz Zamora / análisis citado por especialistas económicos
El nudo: inflación, remesas y empleo
El escenario se complica porque no es solo un tema de confianza: en la primera mitad de abril la inflación anual llegó a 4.53%, con lo que hiló cuatro quincenas por arriba del objetivo del Banco de México, que es de entre 2% y 4%.3
A eso se suma la caída en el poder adquisitivo de las remesas y resultados débiles en el mercado laboral, lo que en conjunto reduce la productividad y el gasto en consumo, y a su vez desincentiva que las empresas contraten o inviertan.3 Es el círculo que cualquier ama de casa reconoce: cuando el gasto fijo sube, lo primero que se recorta es lo que no es urgente, y eso le pega a las tiendas, a los restaurantes y, al final, a los empleos que dependen de esas ventas.
Lo que hay que saber
- Caída mensual
El consumo privado bajó 1.6% en enero de 2026 frente a diciembre, según el IMCP del INEGI.
- Importados vs. nacionales
Los bienes importados cayeron 6.8% en el mes, contra 0.7% de los nacionales.
- Inflación por arriba del objetivo
En abril la inflación anual llegó a 4.53%, fuera del rango de 2% a 4% que persigue Banxico.
- Confianza debilitada
21% de los consumidores mexicanos dice haber perdido su empleo por factores económicos o geopolíticos recientes, según NielsenIQ.
El Mundial, un respiro parcial para las ventas
No todo el panorama es de cautela. El Mundial 2026, que México coorganiza, se perfila como un catalizador puntual de consumo: según NielsenIQ, las categorías asociadas a los partidos de fútbol registran un incremento promedio de 13% en volumen durante la semana en que se disputan los encuentros.4
Pero incluso ese impulso llega con la misma advertencia de fondo: las marcas de consumo masivo deberán enfrentar a un consumidor más cuidadoso con su dinero, en un contexto donde el gasto en alimentos, salud y pago de deudas compite directamente por el presupuesto familiar.4 Traducido a lenguaje de despensa: la familia puede comprar botana y refresco para ver el partido, pero primero paga el súper de la semana y la tarjeta.















Comentarios