La inflación general anual en México se ubicó en 3.26% durante la primera quincena de agosto de 2026, un repunte frente al 3.12% de julio, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El dato interrumpe la tendencia a la baja que traía el indicador y vuelve a poner el gasto en alimentos —encabezado por el huevo y la cebolla— en el centro de la conversación sobre el poder de compra de los hogares mexicanos.
Qué dijo el INEGI
Según el reporte del organismo, en la primera quincena de agosto de 2026, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó un nivel de 145.393 y representó un aumento de 0.10 por ciento respecto a la quincena previa, por lo que, con este resultado, la inflación general anual fue de 3.26 por ciento.1 La cifra contrasta con el mismo periodo de 2025, cuando la inflación quincenal fue del -0,02 % y la anual del 3,49 %.3
El componente subyacente, que la autoridad estadística usa como referencia porque excluye artículos de alta volatilidad, avanzó 0.08% quincenal y 3.93% anual, mientras que la parte no subyacente subió 0.18% quincenal y 0.96% anual.3
Lo que hay que saber
- Inflación general anual
3.26% en la primera quincena de agosto de 2026, frente a 3.12% de julio.
- Inflación subyacente
3.93% anual, el componente que Banxico vigila más de cerca por ser menos volátil.
- Nivel del INPC
145.393 puntos, con un alza quincenal de 0.10%.

Los productos que más subieron y bajaron
El propio INEGI detalló qué productos presionaron más la canasta durante la quincena. Entre los que más subieron destacan la cebolla, con un incremento de 19.03%, y el huevo, con 7.92%; también encareció el chile serrano (8.92%) y otras frutas (3.53%).2
En sentido contrario, algunos alimentos dieron respiro al gasto familiar: la papa y otros tubérculos bajaron 5.97%, la calabaza 5.82%, el jitomate 4.86%, el aguacate 3.66% y el pollo 1.21%. En servicios, el transporte aéreo cayó 5.02% y el gas doméstico LP retrocedió 2.05%.2
- Cebolla: +19.03%
- Huevo: +7.92%
- Chile serrano: +8.92%
- Papa y tubérculos: -5.97%
- Transporte aéreo: -5.02%
- Jitomate: -4.86%
- Aguacate: -3.66%
Qué territorios sintieron más el alza
El comportamiento de los precios no fue uniforme en todo el país. En la primera quincena de agosto de 2026, las entidades con mayores alzas en el INPC fueron Tabasco con 0.81 %; Yucatán con 0.68 %; Quintana Roo que tuvo 0.28%; Puebla tuvo una variación de 0.27 % y Oaxaca presentó un aumento de 0.26 %.6 Para los hogares de esas regiones, el costo de la canasta básica se movió por encima del promedio nacional, lo que en la práctica implica un golpe adicional al presupuesto mensual sin que haya un ajuste salarial equivalente.

Contexto: ¿se sale del objetivo de Banxico?
El dato, aunque representa una aceleración, todavía se mantiene dentro del margen que el banco central considera tolerable. Como explica un análisis financiero, el 3.26% anual no implica un “desanclaje” automático: el propio marco de referencia de política monetaria en México es un objetivo de 3% con un intervalo de variabilidad de ±1 punto porcentual, lo que significa que el dato se mantiene dentro del rango que Banco de México considera consistente con estabilidad de precios.5
El nivel de agosto también resulta relevante en perspectiva histórica: fue el nivel más alto desde la primera quincena de junio, cuando se registró 3.55%.5 Con todo, el año cerró 2025 en un nivel bajo: el IPC mexicano se situó en el 3,69 % en 2025, su menor nivel en cinco años, tras el 4,21 % de 2024, el 4,66 % de 2023 y el 7,82 % de 2022, el mayor nivel en 22 años.3
La inflación en México puede moderar sus presiones pese al repunte registrado en agosto, ante la apreciación del peso mexicano y un crecimiento económico todavía moderado.
Banamex, análisis citado por Milenio
Qué hace el Gobierno y qué falta ver
El repunte se conoce después de que la administración federal ya había desplegado una estrategia anti-inflacionaria meses atrás. Los datos se publican luego de que el pasado 16 de abril el Gobierno mexicano presentara una estrategia para contener la inflación, basada en subsidios a combustibles, acuerdos con productores y comercios, así como medidas para mejorar la logística de distribución de alimentos.3 El resultado de agosto sugiere que esas medidas conviven con presiones puntuales —como las de la cebolla y el huevo— que escapan al control directo de la política pública, típicas de shocks de oferta agropecuaria más que de una espiral generalizada de precios.
Para las familias, la lectura práctica es doble: el poder de compra del ingreso fijo se erosiona más rápido en alimentos específicos que en el promedio general, mientras que para negocios y PyME el INPC vuelve a aparecer como referencia en renegociaciones de precios con proveedores y en ajustes de rentas o tarifas indexadas a la inflación.













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