El salario mínimo general en México, fijado en 9,582.47 pesos mensuales desde el 1 de enero de 2026 tras un incremento de 13%, avanza a un ritmo tan acelerado que empieza a alcanzar los sueldos promedio que ofrece el mercado laboral formal, según la Encuesta de Compensación 2025 de la consultora AON, lo que ya genera distorsiones en las estructuras de pago de las empresas y dificultades para retener personal en puestos administrativos y de mando medio.
Qué encontró la Encuesta de Compensación 2025 de AON
La firma de consultoría AON proyecta que hacia 2028 el salario mínimo general rebasará el sueldo promedio que actualmente pagan las empresas en el mercado formal.1 La razón es una combinación de dos velocidades distintas: mientras el mínimo ha crecido a doble dígito cada año como parte de la política de recuperación salarial del gobierno federal, las remuneraciones profesionales y de mandos medios reciben ajustes bastante más modestos.2
Para dimensionar la brecha que se está cerrando: de 2018 a 2026 el salario mínimo general pasó de 88.36 a 315.04 pesos por jornada diaria, un alza acumulada de 148%, mientras los sueldos de mercado no han tenido un ritmo de aumento comparable.3 En 2026, el ajuste al mínimo fue de 13%, frente a incrementos de entre 5.8% y 6.4% para las remuneraciones profesionales, de acuerdo con las estimaciones de AON.
Lo que hay que saber
- Salario mínimo 2026
315.04 pesos diarios, equivalentes a 9,582.47 pesos al mes en la zona general del país.
- Incremento anual
El ajuste de enero de 2026 fue de 13% en la zona general, tras la política de recuperación del poder adquisitivo.
- Proyección de cruce
AON estima que en 2028 el salario mínimo rebasará el sueldo promedio de mercado si se mantiene la tendencia actual.
- Meta de largo plazo
El gobierno de Claudia Sheinbaum busca que el salario mínimo alcance el equivalente a 2.5 canastas básicas hacia 2030.

El 'efecto sandwich' en las estructuras de pago
El acercamiento entre el piso salarial y las remuneraciones de mercado ya se traduce en un problema concreto para las áreas de recursos humanos: la pérdida del diferencial que antes distinguía a un puesto operativo de uno administrativo o de mando medio. Alejandra Toscano, directora general de DNE Consulting, describe el fenómeno como un "efecto sandwich", en el que el impulso gubernamental al salario mínimo empuja hacia arriba el nivel operativo, mientras los niveles administrativos y de mando medio reciben incrementos menores.2
Esa compresión salarial abre la puerta a más rotación de personal, porque los trabajadores de niveles intermedios sienten que su ingreso ya no refleja mayor responsabilidad o experiencia frente a puestos de entrada.2 La especialista Arleth Leal advierte que la consecuencia directa se observa en el reclutamiento: los candidatos rechazan ofertas porque no encuentran un diferencial real respecto a cualquier otra empresa.1
Estamos generando un efecto sandwich: a nivel gubernamental impulsamos el salario mínimo, lo cual no está mal, se genera que el nivel operativo suba su salario, mientras que los siguientes niveles, sobre todo administrativo y mandos medios, ya no das tantos incrementos, los castigas.
Alejandra Toscano, directora general de DNE Consulting
Qué implica para las empresas y para la política de recuperación salarial
La política de recuperación del salario mínimo ha permitido avances en la reducción de la pobreza laboral, pero también implica retos para el mercado de trabajo, porque el resto de los salarios no sigue la misma tendencia de crecimiento.1 Entre las implicaciones señaladas están una mayor dificultad para atraer y retener talento, el encarecimiento de la mano de obra, la desaceleración del empleo formal y el descontento entre quienes reciben ajustes menores.
Para que el gobierno cumpla la meta de que el salario mínimo equivalga a 2.5 canastas básicas en 2030, prometida por la presidenta Claudia Sheinbaum, el mínimo tendría que mantener un ritmo de crecimiento cercano al 12% anual, mientras las remuneraciones profesionales seguirían ajustándose a la mitad de esa velocidad.1 Esta divergencia es la que, según AON, terminará por cerrar la brecha entre ambos indicadores hacia 2028.4
En paralelo, el salario base de cotización promedio de los puestos afiliados al IMSS alcanzó en mayo de 2026 un máximo histórico de 671.3 pesos diarios, el nivel más alto registrado desde que existe este indicador, según la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).5 Esa cifra, muy por encima del mínimo general, muestra que la brecha aún existe a nivel agregado, pero las advertencias de las consultoras se concentran en los tabuladores internos de las empresas, donde la compresión ya es visible en los niveles bajos e intermedios.
- Mayor dificultad para atraer y retener talento en puestos operativos y administrativos
- Encarecimiento de la mano de obra para las empresas
- Desaceleración del empleo formal
- Descontento entre trabajadores que reciben ajustes menores al mínimo

El calendario de la próxima negociación salarial
La Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) ha señalado que la discusión sobre el próximo incremento se dará "a final de mes", mientras que fuentes cercanas al proceso prevén que la negociación entre empleadores, trabajadores y gobierno comience a finales de noviembre.2 De ese proceso saldrá el ajuste que definirá si la brecha entre el salario mínimo y los sueldos de mercado sigue cerrándose al ritmo que anticipa AON, o si se modera frente a las advertencias de las cámaras empresariales sobre compresión salarial y rotación laboral.












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