Entre enero y mayo de 2026, el bolsillo de las familias mexicanas mandó dos señales que no cuadran del todo: por un lado, el consumo privado de bienes y servicios bajó 1.6% mensual en enero, golpeado sobre todo por productos importados1; por otro, los precios de artículos básicos como la papa subieron hasta 56.6% en la primera quincena de mayo, el alza más fuerte para un periodo similar en varios años2. La conclusión de ambos datos, medidos por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Banco de México, es la misma: los hogares están gastando con más cautela porque temen que lo poco que alcanza hoy, alcance menos mañana.
Qué dice el dato duro
El Indicador Mensual del Consumo Privado (IMCP) de INEGI registró un índice de 112.1 en enero de 2026, lo que representa una caída de 1.6% frente a diciembre de 20251. La caída no fue pareja: el consumo de bienes importados se desplomó 6.8% en un solo mes, mientras que el de bienes nacionales bajó 0.7%. Pese a esa caída mensual, el consumo sí creció si se compara contra el mismo mes de 2025, lo que matiza la lectura de un desplome estructural.
La otra cara del bolsillo es la de los precios. Según la Encuesta Nacional sobre la Confianza del Consumidor (ENCO), elaborada de forma conjunta por INEGI y Banxico, el indicador que mide qué tan bien creen los mexicanos que se van a comportar los precios en los próximos 12 meses cayó a 15.3 puntos, un avance marginal de apenas 0.1 puntos frente a abril, pero un retroceso de 2.7 puntos frente a mayo de 20252. En esta métrica, entre más bajo el número, mayor el pesimismo de las familias.
Lo que hay que saber
- Consumo privado
Cayó 1.6% mensual en enero de 2026, con un índice IMCP de 112.1, según INEGI[^1].
- Bienes importados
Su consumo se contrajo 6.8% en un mes, el rubro más golpeado[^1].
- Expectativa de inflación
El indicador ENCO sobre precios a 12 meses se ubicó en 15.3 puntos, su nivel más pesimista frente a 2025[^2].
- La papa
Registró un incremento de 56.6% en la primera quincena de mayo de 2026, el más severo en años recientes[^2].

Lo que ya sintió la despensa
El golpe no llegó de golpe, sino en cuotas. Enero arrancó con alzas de hasta 15% en comida y cigarros, de acuerdo con un análisis de precios ordenado por su peso en el índice general de inflación3. Para mayo, el ejemplo más visible fue la papa, un básico de la dieta de millones de hogares, con ese salto de 56.6% que ninguna otra hortaliza igualó en un periodo comparable2.
El costo semanal de la canasta básica se mueve hoy entre 800 y mil pesos, con ajustes que un análisis del sector describe como moderados, pero donde persiste la percepción de que las opciones más saludables cuestan más y eso frena su adopción masiva entre las familias4. A esto se suma que el Paquete Económico 2026 contempla una contribución a las bebidas azucaradas, pensada para desincentivar su consumo, pero que también añade presión al gasto de quienes ya las compran.
Por qué las familias gastan con más cuidado
Un informe de NielsenIQ (NIQ) sobre el panorama de consumo para 2026 encontró que la incertidumbre económica y el alza de precios son las principales preocupaciones de los consumidores mexicanos para los meses siguientes5. El estudio detalla que entre los temores más citados están los conflictos globales, la seguridad del empleo y la posibilidad de no alcanzar a cubrir lo básico del hogar. De hecho, 21% de los consumidores mexicanos reportó haber perdido su empleo en los últimos tres años por factores económicos o geopolíticos, según el mismo estudio.
La confianza en la marca se volvió, según NIQ, un filtro casi obligatorio antes de comprar: en México, 98% de los consumidores dice que ese factor es muy o algo importante al elegir qué comprar, un porcentaje superior al promedio global de 95%5. Ese dato coincide con un gasto más consciente: comparar precios entre marcas, buscar presentaciones más rendidoras y priorizar solo lo indispensable4.
el 21% de los consumidores en México reporta que factores económicos o geopolíticos de los últimos tres años los llevaron a perder su empleo
Informe Consumer Outlook: Guide to 2026, NielsenIQ (NIQ)

El respiro que promete el Mundial
En medio de este consumo cauteloso, el Mundial 2026 aparece como un posible amortiguador para algunas categorías. Un análisis de NIQ estima que las categorías asociadas a partidos de fútbol registran un incremento promedio de 13% en volumen durante la semana en que se disputan los encuentros6. Además, entre 88% y 96% de los partidos del torneo se jugarán por la tarde o noche en horario para América Latina, lo que favorece reuniones, compra de alimentos y consumo de última hora.
Pero incluso ese respiro llega con matices: el mismo análisis advierte que las marcas de consumo masivo van a enfrentar a un comprador más cuidadoso con su dinero, en un contexto donde alimentos, salud y pago de deudas compiten directamente por el mismo presupuesto familiar6. Es decir, el Mundial puede mover ventas puntuales, pero no revierte la cautela de fondo que ya marcan los datos de INEGI y Banxico.
- Consumo privado: -1.6% mensual en enero de 2026 (IMCP, INEGI)
- Bienes importados: -6.8% mensual en enero de 2026
- Expectativa de inflación a 12 meses (ENCO): 15.3 puntos, la más pesimista frente a 2025
- Papa: +56.6% en la primera quincena de mayo de 2026
- Consumidores mexicanos que ligan la confianza de marca a su decisión de compra: 98%














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