La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) aumentó el estímulo fiscal al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se aplica a la gasolina Magna, la Premium y el diésel para la semana del 5 al 11 de septiembre de 2026, en un intento por contener el efecto del alza internacional del petróleo sobre los precios que pagan los automovilistas mexicanos en la bomba.1 A pesar del mayor subsidio, el litro de gasolina regular se mantiene por arriba de los 23 pesos en la mayor parte del país, y la Premium sigue por encima de los 28 pesos, de acuerdo con los reportes diarios de Profeco.5
Qué cambió en el IEPS esta semana
De acuerdo con la disposición publicada en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación, la gasolina Magna recibe un estímulo del 31.45%, equivalente a un apoyo de 2.1071 pesos por litro; la Premium cuenta con un estímulo del 23.90%, es decir 1.3522 pesos por litro, y el diésel alcanza el mayor respaldo, con 90.78% de estímulo, equivalente a 6.6847 pesos por litro.1
Estos montos representan un incremento frente a la semana previa (29 de agosto al 4 de septiembre), cuando los porcentajes eran de 22.83% para Magna, 6.01% para Premium y 81.50% para diésel.1 En términos prácticos, esto significa que el gobierno federal absorbe una porción mayor del impuesto para evitar que la volatilidad del petróleo se traslade de golpe al precio final.2
Estímulo fiscal vigente del 5 al 11 de septiembre
- Gasolina Magna
Estímulo de 31.45%, equivalente a 2.10 pesos por litro del IEPS.
- Gasolina Premium
Estímulo de 23.90% a 23.99% según la fuente, alrededor de 1.35 pesos por litro.
- Diésel
Estímulo de 90.78%, el más alto de los tres combustibles, equivalente a 6.68 pesos por litro.

Por qué Hacienda mueve el subsidio
La decisión ocurre en un contexto de alza en los precios internacionales del crudo: los futuros del Brent cerraron en 92.68 dólares por barril tras subir 76 centavos, mientras el West Texas Intermediate (WTI) terminó en 91.48 dólares.4 El objetivo declarado del gobierno es contener el impacto de los combustibles en la inflación y evitar presiones adicionales en el transporte de mercancías y pasajeros, lo que a su vez repercutiría en los precios de bienes y servicios de consumo cotidiano.2
El mecanismo no es nuevo: Hacienda ajusta semana a semana el porcentaje de estímulo conforme a la fórmula prevista en la Ley del IEPS, cuyas cuotas específicas para 2026 entraron en vigor desde el 1 de enero.3 Aun con ajustes menores, el efecto acumulado puede representar un impacto real en el presupuesto semanal de millones de hogares mexicanos que dependen del automóvil para trabajar o trasladarse.6
Es una de las nuevas propuestas con el mismo impuesto, pero que se combata la evasión fiscal, así como que se paguen impuestos
Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México
Lo que pagan los automovilistas hoy
A pesar del mayor estímulo fiscal, el precio promedio nacional que reporta Profeco para el jueves 10 de septiembre ubica a la gasolina Magna en 23.68 pesos por litro, la Premium en 28.58 pesos y el diésel en 27.02 pesos.5 Por estado, Nuevo León figura entre las entidades más caras, con la Premium en 29.54 pesos el litro, mientras Baja California Sur reporta uno de los precios más bajos de gasolina regular, en 22.37 pesos.7
Estos precios se calculan y difunden a diario con datos de la Comisión Nacional de Energía (CNE), organismo que sustituyó a la extinta Comisión Reguladora de Energía (CRE) en marzo de 2025 como único regulador del sector energético en el país.5

La siguiente pieza: trazabilidad contra el huachicol fiscal
En paralelo al manejo semanal del IEPS, el gobierno federal prepara una medida distinta orientada a rastrear el recorrido de los combustibles desde su ingreso al país hasta su venta en gasolineras, como parte de las propuestas que se incluirán en el Paquete Económico 2027.8 La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que el mecanismo busca reducir la evasión fiscal y combatir el llamado huachicol fiscal, y aclaró que no se trata de un nuevo impuesto, sino de un esquema para vigilar el cumplimiento del gravamen que ya existe.
Para las PyME de transporte, logística y distribución —sectores especialmente sensibles al precio del diésel— la combinación de estímulos fiscales variables y una eventual trazabilidad más estricta implica un doble frente: por un lado, alivio parcial en el costo del combustible; por otro, mayor exigencia de cumplimiento fiscal en toda la cadena de suministro.













Comentarios