El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) confirmó que el costo de las canastas alimentaria y no alimentaria —los referentes que definen las Líneas de Pobreza por Ingresos en México— aumentó por encima de la inflación general en agosto de 2026, lo que implica que una familia necesita más dinero real, no solo nominal, para cubrir sus necesidades básicas que hace un año.
Qué reportó el INEGI
De acuerdo con el boletín publicado el 16 de septiembre de 2026, la inflación general anual en agosto se ubicó en 3.3%, una reducción de 0.3 puntos porcentuales frente al mismo mes de 2025.1 Sin embargo, el valor monetario de la canasta alimentaria —base de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos— avanzó 4.5% anual en el ámbito urbano y 3.2% en el rural, de acuerdo con el mismo reporte.2
Esto significa que, mientras el índice general de precios se desaceleró, el costo de alimentarse en las ciudades creció por encima de ese promedio, un fenómeno que golpea de forma desproporcionada a los hogares que destinan la mayor parte de su ingreso a comida.
Cuánto cuesta la canasta alimentaria
En términos monetarios, la canasta alimentaria mensual por persona se ubicó en $1,910.78 pesos en el ámbito rural y $2,562.58 pesos en el urbano durante agosto.3 Al sumar la canasta no alimentaria —que incluye rubros como transporte, vestido, educación y salud— la Línea de Pobreza por Ingresos mensual se fijó en $3,515.33 pesos por persona.2
En su comparación mensual, el costo de la canasta alimentaria subió 0.8% en el sector rural y 0.7% en el urbano durante agosto, luego de tres meses de moderación en estos precios.4
Lo que hay que saber
- Inflación general
3.3% anual en agosto de 2026, según el INEGI.
- Canasta alimentaria urbana
Creció 4.5% anual, por arriba de la inflación general.
- Canasta alimentaria rural
Aumentó 3.2% anual, ligeramente por debajo del promedio nacional.
- Línea de Pobreza por Ingresos
Se ubicó en $3,515.33 pesos mensuales por persona, sumando canasta alimentaria y no alimentaria.

Qué productos empujaron el alza
El propio boletín del INEGI detalla que la cebolla, el huevo de gallina blanco y rojo, y el limón fueron los productos de mayor incidencia en la variación mensual de la canasta alimentaria, tanto en el ámbito rural como en el urbano.5 En la variación anual, los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, la cebolla y la papa tuvieron el mayor peso en el encarecimiento.2
En la parte no alimentaria, los rubros de educación, cultura y recreación, así como prendas de vestir, calzado y accesorios, registraron la mayor incidencia después de los alimentos, con mayor peso en las zonas urbanas.6
los rubros de cebolla, huevo de gallina blanco y rojo, y limón fueron los de mayor incidencia en la variación en el ámbito rural y en el urbano
Boletín del INEGI sobre Líneas de Pobreza, agosto de 2026

Qué significa para las familias
Cuando las Líneas de Pobreza por Ingresos suben más rápido que el ingreso de los hogares, más personas pueden quedar clasificadas por debajo del umbral aun cuando su salario nominal no haya cambiado. Un análisis periodístico sobre el mismo boletín señala que si estos umbrales se elevan y los ingresos de las familias no crecen al mismo ritmo, más hogares pueden quedar clasificados como pobres aunque su salario sea el mismo que antes.7
El INEGI asumió formalmente, desde julio de 2025, la función de generar y actualizar mensualmente estas mediciones, tarea que antes correspondía al CONEVAL, manteniendo los criterios metodológicos para la medición de la Pobreza Multidimensional en el país.2
Para las finanzas de un hogar, la implicación práctica es doble: por un lado, el dato de inflación general que se difunde con más frecuencia mostró una desaceleración; por otro, el costo real de la canasta básica —el gasto que más pesa en los presupuestos de menores ingresos— avanzó por encima de ese promedio en las ciudades, erosionando el poder de compra de quienes destinan una mayor proporción de su ingreso a alimentos.













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