La construcción mexicana encadenó en junio su sexto mes consecutivo de crecimiento, impulsada por proyectos de vivienda e infraestructura hidráulica, ferroviaria y eléctrica, pero el repunte trae consigo un costo que ya se refleja en las cotizaciones de acero, cemento y mano de obra calificada, con incrementos anuales de hasta 8.5% en el valor promedio de edificación reportados por cámaras empresariales del ramo.
Qué muestran los datos
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que el valor de producción de las empresas constructoras alcanzó 55,295.6 millones de pesos en junio de 2026, un crecimiento de 13.9% anual y el sexto mes consecutivo al alza.1
Según La Jornada, los proyectos de infraestructura hidráulica, ferroviaria y eléctrica figuran entre los que más han contribuido a la recuperación del sector, con obras como el tren México-Pachuca entre los ejemplos visibles de esa reactivación.1
El repunte no es un episodio aislado: en abril de 2026 la construcción avanzó 7.63% mensual, su mayor incremento desde agosto de 2020, y 10.25% a tasa anual, convirtiéndose en el componente más dinámico de la actividad económica nacional justo cuando la manufactura acumulaba entonces meses consecutivos de contracción.2
Los números del repunte
- Valor de producción
55,295.6 millones de pesos en junio de 2026, con crecimiento de 13.9% anual, según INEGI.
- Sexto mes al alza
La construcción encadenó su sexto mes consecutivo de crecimiento hasta junio de 2026.
- Costo de la vivienda residencial
Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025 subió 4.52% a nivel nacional, según el CEICO de la CMIC.

El otro lado de la cuenta: qué se encarece
El crecimiento acelerado de proyectos generó presiones inmediatas sobre las cotizaciones de insumos: cámaras empresariales del ramo señalaron que el valor promedio de edificación registró alzas anuales de entre 6% y 8.5% en diversas regiones del país.3
El encarecimiento responde, de acuerdo con esas mismas cámaras, al desabasto parcial de acero estructural, derivados del cemento y agregados pétreos indispensables para desarrollos verticales, a lo que se suma el costo del transporte logístico terrestre por el alza en refacciones y mantenimiento de maquinaria pesada.3
En la vivienda residencial, el Centro Nacional de Ingeniería de Costos (CEICO) de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), con datos del propio INEGI, documentó que este tipo de obra fue el que más se encareció el año pasado: un aumento de 4.52% frente a una inflación general de la industria de 3.93 por ciento.4
- Vivienda dúplex de 90 m²: el costo directo de construcción subió 4.44% en un año.
- Vivienda económica de 40 m²: el incremento fue de 4.34% en el mismo periodo.
- Rango nacional de construcción por m² en 2026: entre 8,000 y 15,000 pesos, según un análisis de Materiales San Cayetano Express.
Empleo: quién gana con la reactivación
El repunte también se tradujo en plazas laborales. De acuerdo con INEGI, en el periodo abril-junio la construcción fue uno de los sectores con mayor incremento de población ocupada respecto al mismo trimestre de 2025, con 221,694 nuevos ocupados, solo detrás de los servicios diversos.1
Sin embargo, el ingreso real de los trabajadores no avanzó al mismo ritmo que el empleo: en junio de 2026 las remuneraciones medias reales pagadas cayeron 0.5% respecto a mayo, aunque a tasa anual crecieron 2.2 por ciento.1
Presión adicional: aranceles y encarecimiento acumulado
El alza de 2026 se suma a un cierre de 2025 ya complicado para los costos del sector. De acuerdo con un análisis basado en datos de INEGI y CMIC, los costos de construcción cerraron 2025 con alzas cercanas al 10% por la combinación de aranceles estadounidenses y el encarecimiento de insumos, con el acero entre los materiales más presionados, incluyendo gravámenes de 10% a madera blanda y 25% a gabinetes y muebles de madera que afectan a proveedores mexicanos.2
El presidente de la CMIC, Luis Méndez Jaled, advirtió que la inversión pública equivalente al 2.5% del PIB "no es ni la mitad" de lo que el país requiere para ser competitivo, una señal de que el impulso actual descansa más en la ejecución de proyectos ya planeados que en un salto sostenido del gasto público en infraestructura.2
no es ni la mitad
Luis Méndez Jaled, presidente de la CMIC, sobre la inversión pública en infraestructura

Qué sigue para hogares y empresas constructoras
Para las familias que buscan construir o remodelar, el mensaje es doble: hay más actividad y más empleo en el sector, pero también rangos de costo por metro cuadrado más altos y menos predecibles según la región. Distintos análisis de mercado ubican el costo de construcción residencial en 2026 en rangos muy amplios —desde 8,000 hasta más de 28,000 pesos por m² dependiendo de la zona, los acabados y si la obra se realiza en la Ciudad de México u otras entidades—, lo que subraya que no existe un precio único de referencia y que cada presupuesto depende de condiciones locales de suelo, normatividad y disponibilidad de materiales.5
Para las constructoras, el reto es distinto: sostener el ritmo de licitación y ejecución de obra pública y privada sin que el desabasto de acero, cemento y agregados erosione los márgenes, en un entorno donde la inversión pública en infraestructura, según la propia CMIC, sigue por debajo del nivel que el país necesitaría para ser plenamente competitivo.2














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