La inflación general anual en México se ubicó en 3.45% en septiembre de 2026, según el INEGI, pero el costo de la canasta alimentaria que se usa para medir la pobreza extrema por ingresos aumentó 5.5% anual en las ciudades y 4.9% en el campo. La diferencia no es un error de medición: son indicadores distintos, el primero promedia el consumo de todos los hogares y el segundo sigue solo lo indispensable para comer y subsistir, de modo que el promedio nacional no describe por sí solo lo que enfrentan los hogares de menores ingresos.
Qué midió el INEGI en septiembre
El INEGI informó que la inflación anual pasó de 3.26% en agosto a 3.45% en septiembre, con lo que acumuló tres meses consecutivos al alza, aunque quedó por debajo del 3.76% de septiembre de 2025.1 A tasa mensual, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) avanzó 0.42%.
El componente subyacente, que excluye bienes y servicios con alta volatilidad o precios que no responden a condiciones de mercado, subió 3.75% anual. El no subyacente, que incluye productos agropecuarios y energéticos, avanzó 2.45% anual, con un salto mensual de 1.20%.2 En septiembre pesaron los precios del jitomate y la cebolla, mientras que los paquetes de internet, telefonía y televisión de paga bajaron 2.06%.3
El indicador que sí se parece a la despensa
El mismo INEGI publica las Líneas de Pobreza por Ingresos, que estiman cuánto necesita una persona al mes para cubrir la canasta alimentaria y la no alimentaria. Según el instituto, el valor de la canasta alimentaria subió 1.6% mensual en localidades rurales y 1.1% en urbanas en septiembre, con jitomate, cebolla y limón como los productos de mayor incidencia.4
En términos anuales, la canasta alimentaria urbana pasó de un aumento de 4.7% en septiembre de 2025 a 5.5% este año, y la rural, de 3.6% a 4.9%. Su valor mensual por persona es de 2,590.61 pesos en zonas urbanas y de 1,940.96 pesos en rurales.5
Lo que hay que saber
- Inflación general
3.45% anual en septiembre de 2026, frente a 3.26% en agosto, según el INEGI.
- Canasta alimentaria urbana
5.5% anual; en zonas rurales, 4.9%.
- Línea de pobreza por ingresos
4.4% anual en ámbitos urbano y rural, unos 0.9 puntos porcentuales por encima de la inflación general.
- Próximo dato
El INEGI publicará el INPC de la primera quincena de octubre el 22 de octubre de 2026 y el de octubre completo el 9 de noviembre.

Cuánto cuesta la canasta completa
La Línea de Pobreza por Ingresos, que suma la canasta alimentaria y los bienes y servicios no alimentarios, llegó en septiembre a 3,553.70 pesos mensuales por persona en el ámbito rural y a 4,951.66 pesos en el urbano.6 El monto urbano fue 46.33 pesos superior al de agosto, según La Crónica, que reporta un aumento anual de 4.4% frente a la inflación general.
El INEGI precisa que estas líneas sirven para determinar si el ingreso de una persona alcanza para adquirir las canastas alimentaria y no alimentaria. Quien no logra cubrir la alimentaria está en pobreza extrema por ingresos; quien no alcanza a comprar ambas, en pobreza por ingresos.
Por qué el promedio no es lo que paga cada hogar
El INPC mide el cambio promedio de precios de una canasta representativa del consumo de los hogares del país, a partir de una muestra de alrededor de 123 mil artículos y servicios en 55 áreas geográficas.3 Eso incluye rubros donde los precios bajan o suben poco, como telecomunicaciones, que diluyen el promedio.
Un hogar con ingresos bajos destina una proporción mayor de su gasto a alimentos, de modo que su experiencia se acerca más a la de la canasta alimentaria que a la del índice general. Esa es una lectura analítica a partir de la composición de ambos indicadores, no una cifra del INEGI sobre percepción de los hogares, que ninguna de las fuentes consultadas mide directamente.
Tampoco hay que sobreinterpretar un mes. En abril de 2026 la canasta alimentaria había llegado a subir 8.3% anual, con el jitomate encareciéndose 121.1% en un año, frente a una inflación general de 4.4%.7 La brecha entre ambas mediciones se ha reducido desde entonces, aunque en septiembre seguía siendo de poco más de dos puntos porcentuales en las ciudades.
Transporte, comida fuera de casa y riesgos
En las ciudades, los artículos y bebidas consumidos fuera del hogar influyeron más que en el campo en el encarecimiento anual de la canasta, mientras que en el medio rural pesó más la cebolla.4 Un reporte de Expreso de Tamaulipas basado en datos del INEGI señala además que el transporte aumentó hasta 8.4% anual.8
El principal riesgo es la volatilidad de los productos agropecuarios: el componente no subyacente subió 1.20% en un solo mes y puede revertirse si se normalizan los precios del campo. Un reporte de Estrella Digital menciona que analistas prevén cierta estabilización en productos como el jitomate, pero se trata de una expectativa, no de un dato observado.9

Qué sigue
El INEGI tiene programada la publicación quincenal del INPC para el 22 de octubre de 2026, y el dato mensual de octubre para el 9 de noviembre.10 Ahí se podrá verificar si el repunte de septiembre fue pasajero. Para los hogares, la comparación relevante no es solo contra la inflación general, sino contra el rubro donde concentran su gasto y contra la evolución de su propio ingreso.














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