La inflación anual en México se ubicó en 3.45% en septiembre de 2026, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), un repunte frente al 3.26% de agosto que no vino de los precios que marcan tendencia, sino del jitomate, la cebolla y el gas LP: los productos que más pesan en la memoria de quien hace el súper cada semana.12
Qué dice el dato oficial
El boletín 619/26 del INEGI, publicado el 8 de octubre, reportó que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) subió 0.42% a tasa mensual en septiembre, con lo que la inflación anual llegó a 3.45 por ciento.1
El índice subyacente —el que excluye los productos más volátiles y que vigila de cerca el Banco de México— en realidad mejoró: bajó de 3.88% a 3.75% anual. El golpe vino del componente no subyacente, donde viven los agropecuarios y los energéticos, que avanzó 1.20% mensual.12

Lo que sí sintió tu bolsillo
Aquí está la doble cuenta: aunque el indicador general se movió poco, los productos que más se compran todas las semanas se dispararon. El limón acumula un incremento anual de 25%, y en conjunto las frutas y verduras se encarecieron 8.78% anual, más del doble que en agosto, de acuerdo con el análisis del columnista Enrique Quintana en El Financiero.2
En sentido contrario, los productos pecuarios —carne, pollo— bajaron 4.46% en el año, un alivio que rara vez se nota tanto como el aumento del jitomate o la cebolla.2
Mientras la memoria de los consumidores siga comparando contra 2019 o 2020, la mejora estadística tardará en convertirse en alivio percibido.
Enrique Quintana, columnista de El Financiero
El consumo que no despega
Mientras los precios suben y bajan por partes, el gasto de los hogares mexicanos está frenado. El Indicador Mensual del Consumo Privado (IMPC) del INEGI mostró una variación nula en julio de 2026, después de caer 0.5% en junio —el mes del Mundial de Futbol 2026, del cual México fue coorganizador con 13 partidos, incluidos los de la selección mexicana.3
De forma anual, el consumo privado creció apenas 1.1%, una desaceleración frente al 1.6% de junio y el menor ritmo desde julio de 2025. Es la fría recepción que dio el bolsillo mexicano a un evento que, en papel, debía impulsar las ventas.3
Lo que hay que saber
- Inflación de septiembre
3.45% anual, frente a 3.26% en agosto, según el INEGI.
- Inflación subyacente
Bajó a 3.75% anual, su mejor nivel reciente, lo que marca la tendencia de fondo.
- Limón
Acumula un alza anual de 25%, una de las más visibles en la canasta.
- Consumo privado
Creció solo 1.1% anual en julio, el menor ritmo desde julio de 2025.
- Pronóstico 2026
El consenso de analistas prevé que el año cierre cerca de 3.9%, por encima de la meta de 3% de Banxico.

Qué significa para los hogares
La brecha entre la inflación que mide el INEGI y la que siente el consumidor no es un error estadístico: es que el índice general pondera cientos de productos y servicios, pero la experiencia de compra se concentra en un puñado de artículos —verduras, gas, transporte— que suben más seguido y más fuerte.2
Para una familia que gasta buena parte de su ingreso en alimentos, el 3.45% general importa menos que el 8.78% de frutas y verduras. Es la diferencia entre ver el changarro y ver la cuenta completa: ambos datos son reales, pero cuentan historias distintas del mismo mes.
El estancamiento del consumo privado, por su parte, confirma que los hogares están comprando con más cautela, favoreciendo bienes importados sobre nacionales y priorizando servicios frente a mercancías, una señal de que el gasto discrecional —ocio, bienes no esenciales— sigue bajo presión incluso con un evento tan grande como el Mundial de por medio.3















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