La presidenta Claudia Sheinbaum destacó, durante una gira por Veracruz, que el incremento acumulado de 154% en términos reales al salario mínimo desde 2018 fortaleció las finanzas del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), cuyo fondo de vivienda alcanza actualmente 1.14 billones de pesos, según cifras presentadas por el director del organismo, Octavio Romero Oropeza. El dato, repetido en distintos eventos de la administración en los últimos meses, conecta directamente el nivel del salario mínimo con la capacidad del instituto para financiar vivienda, pero también plantea una pregunta de fondo: ese mismo aumento salarial representa un costo patronal creciente para las empresas que aportan al fondo.
El dato que presumió la presidenta
En el evento, Sheinbaum explicó el mecanismo: “Entre el presidente, (Andrés Manuel) López Obrador y nosotros, el salario mínimo ha aumentado 154 por ciento en términos reales. En 2018 era de dos mil 800 pesos mensuales y hoy es de más de nueve mil 500 y va a seguir aumentando por encima de la inflación”1.
La relación que estableció la mandataria es directa: las aportaciones patronales al Infonavit equivalen al 5% del salario de cada trabajador inscrito, de modo que cuando sube el salario base, también sube en automático el monto nominal que reciben el instituto y el fondo de vivienda2.
Sheinbaum fue más allá del Infonavit: “Gracias a eso obviamente las familias viven mejor, pero además se capitalizó el Infonavit ahora hay recursos para hacer vivienda; se capitalizó el IMSS ahora hay recursos para hacer más hospitales”2.
Entre el presidente López Obrador y nosotros, el salario mínimo ha aumentado 154 por ciento en términos reales.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México

De la quiebra a 1.14 billones: la trayectoria del fondo
El director del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, detalló la evolución del fondo en tres momentos: en 2018, al cierre del gobierno de Enrique Peña Nieto, contaba con 140,000 millones de pesos, una cifra que —según explicó— representaba “casi la quiebra financiera” del instituto porque ahí se concentra el ahorro de todos los trabajadores3. Al término del sexenio de López Obrador, el fondo había crecido a 780,000 millones de pesos, y hoy suma 1.14 billones de pesos4.
Este salto no es un dato aislado de la gira veracruzana: ya en julio, durante una visita a Durango, Sheinbaum había reportado que el fondo rondaba un billón 50,000 millones de pesos, lo que muestra que la cifra ha seguido creciendo mes con mes conforme avanzan las revisiones salariales5.
La trayectoria del Fondo de Vivienda
- 2018 (cierre de Peña Nieto)
El fondo sumaba 140,000 millones de pesos, cifra que el propio Infonavit describe como cercana a la quiebra financiera del instituto.
- 2024 (cierre de López Obrador)
El fondo alcanzó 780,000 millones de pesos, casi cinco veces más que al inicio del sexenio anterior.
- Julio de 2026
La presidenta reportó un billón 50,000 millones de pesos en una gira por Durango.
- Octubre de 2026
El fondo llega a 1.14 billones de pesos, según la cifra presentada en Veracruz.
Vivienda y créditos: el otro lado de las cifras
Con ese capital, el Infonavit ha aprobado 479 conjuntos habitacionales en el país, equivalentes a 556,000 viviendas, lo que representa un avance de 43% respecto a la meta sexenal de construir 1.2 millones de casas6. Romero Oropeza explicó que el fondo también permite subsidiar el costo financiero de las viviendas: “estas viviendas valen un millón 200 mil pesos, pero las estamos entregando prácticamente a la mitad de su costo a los trabajadores que menos ganan”4.
El fortalecimiento financiero no se limita a nueva vivienda. En julio, Sheinbaum había informado que 5.1 millones de familias vieron reducidos sus créditos con el Infonavit o de plano liquidados, sin que ello —según la narrativa oficial— haya perjudicado las finanzas del organismo5. Para el cierre del sexenio, el gobierno proyecta beneficiar a 12 millones de familias con el programa de vivienda, con una derrama económica anual equivalente a 1.2% del PIB, cercana a 500,000 millones de pesos7.

La doble cuenta: quién paga el aumento salarial
El relato presidencial presenta el alza al salario mínimo como una fuente de beneficios sin contraparte visible: más ingreso para los trabajadores, más capitalización para el Infonavit y el IMSS, más vivienda y más hospitales. Pero la misma aportación patronal del 5% que crece con cada aumento salarial es, para las empresas —particularmente las pequeñas y medianas que concentran la mayor parte de los trabajadores formales en México—, un costo laboral que sube en automático cada enero, independientemente de sus márgenes o ventas.
Sheinbaum también destacó incrementos salariales superiores a la inflación en los dos primeros años de su gobierno: “en el primer año de su gobierno aumentó el salario mínimo muy por arriba de la inflación, 12 por ciento y en el segundo año 13 por ciento”, según relató Romero Oropeza en el evento8. Ese ritmo de incremento es justamente lo que, mes a mes, eleva el flujo de recursos hacia el fondo de vivienda, pero también el costo de nómina formal para los patrones.
La cifra de 1.14 billones de pesos es, en ese sentido, un indicador de salud financiera institucional que conviene distinguir de otro indicador distinto: cuánto de ese crecimiento proviene de más trabajadores formalizados y cuánto del simple efecto aritmético de que el 5% de un salario más alto es, en pesos, una cifra mayor.














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