El secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños López, defendió ante la Cámara de Diputados los resultados de la política laboral del gobierno de Claudia Sheinbaum y afirmó que México vive una "primavera laboral", con un salario mínimo que pasó de 88 a 315 pesos diarios en ocho años. Pero detrás de esa cifra hay otro dato que la oposición puso sobre la mesa durante la glosa del Segundo Informe de Gobierno: 33.4 millones de personas, el 51.1% de la población ocupada, trabajan en la informalidad, sin acceso a seguridad social ni a las prestaciones de un empleo formal.
Lo que presumió el gobierno
Durante su comparecencia del martes 6 de octubre ante el pleno de San Lázaro, en el marco de la glosa del Segundo Informe de Gobierno, Bolaños destacó que el salario mínimo pasó de $88 diarios en 2018 a $315 en 2026 en la zona general y a $440 en la frontera norte, lo que representa una recuperación de 154% en el poder adquisitivo.
El funcionario también presumió que la pobreza laboral alcanzó mínimos históricos durante este año, con 30.7% en el primer trimestre y 31.9% en el segundo, a lo que sumó los 22.8 millones de puestos registrados ante el IMSS al cierre de agosto y una reducción de las personas que trabajan más de 48 horas semanales, de 27.1 a 22.2%.1
Entre los anuncios a futuro, el secretario detalló la incorporación de casi 200 mil personas trabajadoras de plataformas digitales a la seguridad social y que la reducción de la semana laboral de 48 a 40 horas beneficiará a más de 13 millones de personas trabajadoras y a sus familias.2
Hoy podemos constatar que México ha podido recuperar el poder adquisitivo de las y los trabajadores sin renunciar al crecimiento, ni al desarrollo, ni al empleo, ni a la estabilidad económica.
Marath Bolaños López, secretario del Trabajo y Previsión Social

El otro lado de la cifra: la informalidad
El contraste llegó con los datos del propio INEGI. De acuerdo con el corte de agosto de 2026, el balance oficial convive con una informalidad que todavía abarcaba a más de la mitad de los ocupados: el instituto registró 60.7 millones de personas ocupadas, de las cuales 33.4 millones trabajaban en la informalidad, cuya proporción pasó de 54.8% a 55% en un año.
La oposición utilizó una cifra distinta pero del mismo orden de magnitud para cuestionar el discurso oficial: más de 33 millones de mexicanos trabajan en la informalidad y 51.1 por ciento de la población ocupada carece de las condiciones de un empleo formal.3 El diputado del PRI, Theodoros Kalionchiz, fue más allá y señaló que esta proporción representa un aumento del 0.3% respecto del mismo periodo del año anterior.4
Lo que hay que saber
- Salario mínimo
Pasó de 88 a 315 pesos diarios en la zona general entre 2018 y 2026, con 440 pesos en la frontera norte.
- Informalidad
33.4 millones de personas, equivalentes a 55% de los ocupados según el INEGI con corte a agosto de 2026.
- Empleo IMSS
22 millones 798,473 puestos de trabajo registrados ante el IMSS al 31 de agosto de 2026.
- Jornada laboral
El gobierno mantiene la ruta para reducir la semana laboral de 48 a 40 horas hacia 2030.

Las voces de la oposición
La diputada panista Genoveva Huerta acusó al gobierno de mantener una "informalidad desbordada" y señaló que más de 33 millones de mexicanos trabajan en ese sector, además de cuestionar que ya no exista el Coneval para evaluar los resultados de la política social.5
Desde el PRI, el diputado Theodoros Kalionchiz sostuvo que el 51.1% de los trabajadores se encuentra en la informalidad y reclamó una estrategia para aumentar el empleo formal, al advertir que el oficialismo presenta "una verdad a medias" al hablar de 60 millones de empleos y 2.7% de desempleo.4
Por el PT, aliado legislativo de Morena, una diputada fue aún más dura con el concepto del secretario: "no hay primavera laboral, es un invierno, una incertidumbre".6
La respuesta del secretario
Bolaños respondió a las críticas comparando el presente con el periodo previo a 2018. Afirmó que con un crecimiento salarial real de 1.7 por ciento durante el periodo neoliberal "no tienen capacidad moral" para reclamar la situación laboral del país.7 Agregó que en ese lapso el salario perdió 75 por ciento de su poder adquisitivo durante una serie de recetas como no incrementar el salario porque eso va a generar desempleo o va a generar inflación.
Sobre la informalidad, el funcionario recurrió a una comparación histórica: en el año 2009, la informalidad alcanzó 61 por ciento de la población y además se propició el outsourcing, "y tuvimos que venir a enmendar la plana".8 El dato permite matizar la tendencia de largo plazo, aunque no modifica el hecho de que más de la mitad de la fuerza laboral ocupada sigue sin acceso a seguridad social hoy.
Lo que no cuadra entre las fuentes
Un columnista de Excélsior contrastó las cifras oficiales con las de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que maneja un parámetro distinto. Según esa medición, citada en su columna, la ocupación informal en México representa 59.9% de la PEA, la cual es superior a la de Colombia, y según ese análisis, desde 2024 el porcentaje de personas informales ha crecido exponencialmente desde tasas inferiores a 54% de la PEA.
Esta diferencia entre indicadores —INEGI reporta alrededor de 55% de la población ocupada, mientras la referencia de la OIT citada por el columnista es más alta— ilustra un riesgo metodológico importante para cualquier lector: las cifras de informalidad varían según la fuente, la base de cálculo (población ocupada vs. PEA) y el periodo de referencia, por lo que conviene distinguir siempre qué institución y qué definición está detrás de cada porcentaje antes de comparar administraciones.














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